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MAESTRO DE LA LEYENDA DE SANTA ÚRSULA
Activo en Brujas hacia 1470 – 1500
Virgen con el Niño

Óleo sobre tabla
Medidas 35 x 25 cm

Este pequeño fragmento de la Virgen con el Niño en primer plano sobre un fondo dorado, repite las propuestas de Virgen con el Niño en el regazo de Roger van der Weyden que tuvieron gran popularidad en la segunda mitad del siglo XV, sin embargo, se aleja del maestro bruselense en el estilo y concepción. Entre los artistas más cercanos al maestro asentado en Bruselas, están los pintores del último cuarto del siglo XV que llevaron a cabo su actividad en la ciudad Brujas en torno a la corte de Felipe “el bueno”. Entre ellos, es el conocido como Maestro de la leyenda de Santa Úrsula el que encaja mejor con las fórmulas que presenta esta tabla.

Sobre un fondo dorado, bastante alterado por el paso del tiempo, se ha dispuesto en un primerísimo plano a la Virgen en busto presentando al Niño desnudo. Éste observa a su madre, al tiempo que coge una pequeña manzana con su mano izquierda que apoya sobre sus rodillas. La Virgen con la mirada baja y rostro serio, repite las tipologías de Vírgenes en el entorno de Roger van der Weyden y Hugo van der Goes, caracterizadas por las frentes despejadas con las entradas muy marcadas en torno a las sienes y el cabello distribuido a ambos lados del rostro cayendo ondulado sobre los hombros. Estas fórmulas son una constante en las propuestas de estos maestros de la primera mitad del siglo XV, que asumen la siguiente generación de pintores. En este caso, el Maestro de la leyenda de Santa Úrsula añade la influencia de su contemporáneo Hans Memling, en la mayor delicadeza de las fisonomías. El Maestro de la leyenda de Santa Úrsula presenta un gusto por las sombras acusadas en las sienes, párpados, perfil de la barbilla que le va a diferenciar del resto de maestros coetáneos. Sus soluciones para estas escenas de devoción tuvieron popularidad, y repite la tipología de rostro de la Virgen en la propuesta de la Virgen con el Niño de la colección Worcester (inv. nº inv. 1936.6), y los otros más alargados y en la escena del mismo tema del Metropolitan Museum de Nueva York (inv. nº 17.190.16). De hecho, la comparación con esta última escena permite advertir que este fragmento debió sufrir un recorte importante a ambos lados que ha alterado el fondo. En todas las escenas conservadas el esquema piramidal de la Virgen, acentuado por el manto azul cubriendo sus cabellos y cayendo desde la parte alta de la cabeza a ambos lados de los hombros, comprendía también los brazos viéndose los codos, que aquí han desaparecido, probablemente, por efecto de separar la tabla de su marco original, como era habitual trabajar en el último cuarto del siglo XV, momento en que se fecha esta obra. Esta pintura se ha colocado en un ancho marco posterior que nada tiene que ver con la concepción original. Posiblemente, en origen, la obra formara parte de un díptico devocional, debido al gesto que presenta el Niño y los ejemplos conservados de la producción de este maestro con el que se vincula la obra.

Este maestro suele trabajar pequeños formatos, y su destreza no sólo se aprecia en la ejecución de las calidades, como aún se ve en el trabajo de damasquinado de la túnica de la Virgen, sino también en las transparencias de las carnaciones y brillos del cabello. Las telas de damasco dorado con esquema a modo de piñas fue una constante en su producción, y lo emplea con variantes en muchas de sus obras, pero sin abrumar la escena. Así se ve en los ropajes y baldaquino de la Santa Ana con los desposorios místicos de santa Bárbara y Santa Catalina del museo de Bruselas (inv. nº 6719), o en las propias escenas de la leyenda de Santa Úrsula del Groeningenmusuem de Brujas.

Este maestro trabajando en el último cuarto del siglo XV en Brujas e influido, como se ha señalado, por las composiciones y tipologías de su contemporáneo, Hans Memling, y de las propuestas de Roger van der Weyden, fue definido en su estilo a través de las ocho escenas relativas a la Leyenda de Santa Úrsula y las once mil vírgenes que se conservan en el Groeningenmuseum de Brujas, procedente del convento de agustinas conocidas como de las hermanas negras de la misma ciudad. Se ha intentado vincular el trabajo de este maestro con algunos nombres de pintores registrados en la guilda de Brujas a finales del siglo XV. De hecho, una de las pocas obras que pueden fijar la cronología de este artista es el Díptico de la Virgen con el Niño con donantes del museo de Amberes, que lleva la fecha de 1486. Conway, en 1921 , sugiere que este pintor podría ser Pieter Casenbroot, recogido como maestro en la guilda de la ciudad brugense desde 1460, sugerencia que continua Janssens en 2004 . Fierens-Gevaert también habían apreciado el carácter preciosista de su técnica y había propuesto identificar al maestro con Simon Marmion, propuesta totalmente desechada.

No hay más noticias sobre la procedencia más antigua de esta pintura, en parte por haber sido intervenida en su formato, posiblemente ya en el siglo XX, como por ser una obra con un carácter devocional muy marcado que hace difícil su seguimiento por sus pequeñas dimensiones.

Ana Diéguez-Rodríguez
Instituto Moll

Salida 10.000 €